La cirugía ortognática es aquel conjunto de técnicas quirúrgicas que persiguen colocar los maxilares y por tanto los dientes, en su correcta relación en una relación perfecta.
Una mandíbula muy grande, desplazada hacia adelante que literalmente proyecta los dientes inferiores hacia afuera haciendo que no casen adecuadamente con los de arriba, sería un ejemplo.
Caben muchas más posibilidades como mandíbulas asimétricas, pequeñas que hacen que los dientes inferiores queden muy retrasados con respecto a los de arriba, ladeadas, etc.
Maxilares superiores pequeños, estrechos y echados para atrás que ocasionan una cara aplanada y larga, serían otros ejemplos.
En cualquiera de los casos hay una persona que de una manera u otra forma sufre por alguna de estas situaciones.
La cara es nuestra tarjeta de presentación, nuestro aval en la vida, nuestra transmisora de sentimientos. Dentro de la cara la boca y sus labios, los dientes, la posición y tamaño del mentón son esenciales.
Con una sonrisa equilibrada y atractiva se puede ir a cualquier sitio, se nos abren las puertas. En el caso contrario; una sonrisa pobre que no deja ver adecuadamente los dientes, o que enseña más encía de la cuenta, o que deja ver unos dientes que no casan adecuadamente con sus antagonistas provoca lo opuesto; nos empequeñece, nos deja en mal lugar.
Genéricamente estas alteraciones se denominan malformaciones dentofaciales, y reúnen dos condiciones:
- Unos maxilares no adecuados en su tamaño o forma.
- Unos dientes en mala posición.
Lógicamente al no desarrollarse adecuadamente los maxilares, los dientes – que están asentados en ellos – no coincidirán apropiadamente y la relación entre los superiores e inferiores no será correcta. La masticación y la estética facial se verán alteradas.
Ante un paciente que consulta al Dr. Manuel López por esta situación, lo primero es obtener un diagnóstico adecuado. Necesitamos saber en qué grado y de qué manera se ha desviado el desarrollo de los maxilares y qué repercusión ha tenido esto en la posición de los dientes. Haremos fotografías de la cara y de la boca del paciente. Tomaremos moldes del interior de la boca y realizaremos un TAC en 3 dimensiones para conocer la forma y posición exacta de los maxilares.
Una vez obtenido un diagnóstico exacto, comenzará el tratamiento.
Éste se inicia con una fase de ortodoncia ya que es imprescindible para el buen curso de la operación que los dientes no tengan apiñamientos, inclinaciones exageradas, rotaciones etc. La ortodoncia, en este caso, no persigue el tratamiento de las deformidades dentofaciales, sino hacer posible la cirugía.
Con unos dientes montados o torcidos, sería imposible operar, pero la correcta relación entre los dientes de arriba y de abajo sólo se conseguirá con la intervención quirúrgica. La operación requiere anestesia general. Las técnicas quirúrgicas en la cirugía ortognática se han desarrollado mucho en los últimos años.
El grado de satisfacción de los pacientes es muy alto. La estética de la cara y el perfil mejoran de una forma radical, y la masticación se hace de forma correcta descargándose las articulaciones, equilibrándose la sonrisa y las proporciones faciales.

